Participar en el festival interno de danzas de nuestra I.E.con la danza de los cañeros, hizo que las niñas tuvieran la oportunidad de poner a prueba sus destrezas motrices, porque tuvieron que aprender pasos y coreografía que era un poco compleja para su edad, pero el entusiasmo por conocer algo totalmente diferente a su realidad, fue algo motivador para ellas.
La preparación fue de 2 meses, aprendieron a decir expresiones que dicen durante la danza, cantaron a san Jacinto, al final de la jornada acababan extenuadas, al principio querían quedar clasificadas, ese era su sueño, pero la máxima recompenza fue la clasificación en la primera participación y luego ganar en la final, no cabían en sí de la emoción.